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El papel del Front-end en la experiencia de usuario

9 diciembre, 2020

Ser Front-end es mucho más que maquetar un diseño, es ser responsable de aumentar el nivel de la experiencia del usuario.

Nos hemos acostumbrado a creer que la labor de un Front-end es únicamente llevar un diseño a la realidad, como si fuera una mera imitación del original, algo casi platónico, pero ser Front-end es mucho más que eso; va mucho más allá del pixel perfect, la cosa va de entender que estás desarrollando un producto final, un producto que lleva detrás un negocio y que, sobre todo, estará al servicio del usuario.

Arquitectura, Visual y Front-end. El ciclo completo de UX.

En Redbility, nuestra metodología de trabajo es transversal. Entendemos que en un proyecto, desde el principio y como parte del proceso, todas las partes están implicadas en el producto final. No hay departamentos aislados. Un desarrollador Front-end tiene mucho que decir y aportar sobre interacciones, ejerciendo un papel fundamentar a la hora de guiar al usuario hacia donde queremos llevarle y culminando su experiencia. De nada nos sirve tener un wireframe o un diseño cuando nuestro producto va a ser 100% digital y finalmente se va a traducir en código. El desarrollador Front-end es responsable de que ese código se construya con los mejores materiales posibles, aportando ideas sobre interacción y soluciones para mejorar la experiencia de usuario.

Filosofía y metodología modular

A la hora de elaborar un producto digital, es esencial realizar un estudio e investigación exhaustivos y conceptualizar bien todos los recursos que se van a utilizar y reutilizar. Un producto digital, debe estar compuesto por pequeñas piezas que nos permitan crear diferentes resultados y que se adapte a necesidades del futuro. Estas piezas o recursos, son lo que llamamos módulos o componentes, algo así como bloques de lego que nos permiten componer diferentes formas sin estar sujetos a una estructura fija determinada. Cuando iniciamos un proyecto, siempre nos preguntamos, ¿cuánto de grande será? ¿será escalable? La respuesta está clara: tenemos que preparar nuestro producto para el futuro, no sólo para el presente. Y para eso, lo mejor es que sea modular.

La definición de ser modular no es algo que sólo se aplique a una disciplina en concreto, es un concepto de diseño en general cuya visión y filosofía es construir cosas a partir de pequeñas piezas independientes. El beneficio que otorga el diseño modular es la capacidad de reutilizar componentes y modificarlos sin que afecte a todo el sistema, haciéndolo así más sostenible, productivo, consistente y escalable. Imaginemos que tenemos un producto desarrollado perfectamente terminado del que estamos enamorados, ¿de qué nos sirve si, cuando necesitamos añadimos una nueva funcionalidad, se rompe? El diseño modular nos permite  añadir nuevas funcionalidades sin que afecte a otros módulos. Además, proporciona una mejor comunicación entre los diferentes equipos de departamentos que trabajan en el producto, ya que los módulos siguen los mismos nombres en todos los procesos por los que pasa. Imaginemos el desarrollo de un producto web que contemple UX, diseño visual y Front-end: los módulos serán transversales para todas las áreas, lo cual facilitará enormemente la comunicación a la hora de trabajar y mejorará la productividad.

UX y la interacción Front. La diferencia entre 6000ms o 3000ms importa

El Front-end es el máximo responsable final de desarrollar las interacciones que el usuario tendrá con nuestro producto digital, por eso su papel es esencial dentro del ciclo UX. Es importante que sepamos cómo crear una narrativa con las interacciones, guiando al usuario y apoyando las funcionalidades que se le presentan en todo momento, enfocado siempre a la conversión.

Otro pilar esencial es la adaptación de la web a diferentes dispositivos y resoluciones. Hay que entender que el responsive no es sólo poder visualizar el diseño en diferentes dispositivos, sino que es algo más estratégico; es el fruto de un análisis exhaustivo basado en tipos de pantalla o el contexto de uso, mejorando y aumentando la conversión. Debido al contexto de uso, debemos ajustar los elementos y recursos como imágenes, navegación, espacios en blanco, márgenes o tipografías ajustándolos al máximo a ese contexto para generar una mejor experiencia. No se trata sólo de crear tres puntos de corte para tablet, escritorio y smartphone. Se trata de realizar tantos puntos de corte como sean necesarios para optimizar al máximo la experiencia de usuario y la conversión.

 

Validación y certificación de producto

Que definamos un buen wireframe o hagamos un diseño visual increíble no nos garantiza que nuestro producto digital final esté 100% certificado y con la garantía de haber cumplido con nuestro objetivos. Como hemos comentado un poco antes, al final no se trata de ver cada área (Visual, Arquitectura y Front) de manera aislada en el proceso del producto, todas forman parte del todo, siendo el Front el producto final que llegará al usuario. Es importante que el trabajo de Front se vaya validando en cada momento por sprints o validaciones parciales que establezcamos. No hay que esperar a que tener todo el producto desarrollado para pasar a validarlo, pues se debe tener suficiente margen para identificar posibles errores o mejoras, algo clave para garantizar la calidad y los objetivos del producto.

Hay muchos procesos que nos pueden ayudar a esta validación total: crear páginas de referencia para ver cómo conviven los módulos creando diferentes composiciones y combinaciones, testear en muchos dispositivos, controlar el comportamiento de las imágenes generando un foco de atención para que no se pise con textos o para mejorar la conversión, así como controlar los casos y los distintos escenarios que tendrán los módulos o templates que hemos diseñado.  Estos procesos son esenciales para que todo el equipo que está desarrollando el producto, en cada área y de manera transversal, compruebe que el producto está perfectamente construido. Una vez que tenemos cada parte validada y comprobada, entonces certificamos que el producto ha quedado excelente y que cumple con todos los criterios que definimos.

Ya tenemos nuestro producto final preparado para llegar a los usuarios.

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