English 91 399 58 81
Compartir

Buenas prácticas de UX para tu ecommerce

17 abril, 2024

Probablemente, hayas escuchado alguna vez eso de UX, e incluso, puede que hayas pensando que no tiene nada que ver contigo. Sin embargo, la Experiencia de Usuario (UX) es algo de lo que ninguna persona se libra y, concretamente, ninguna e-commerce. Entonces, ¿cómo repercute la UX en una e-commerce? ¿Y qué buenas prácticas podemos aplicar para explotar todo su potencial? Todas estas preguntas te las resolvemos a continuación.

¿Por qué es tan importante la Experiencia de usuario en tu e-commerce?

Cuando hablamos de Experiencia de Usuario, nos referimos a la forma en la que las personas se sienten al interactuar con una interfaz normalmente digital, aunque se puede aplicar a cualquier cosa. Por ejemplo, ¿por qué no se habla de la terrible experiencia de usuario de comer una hamburguesa? Si eres un poco friki, lo mismo te interesa este post de gente debatiendo cuál es la comida con peor UX.

Son muchos los factores que determinan si la percepción del usuario de una interfaz es positiva o negativa, como, por ejemplo, que sea una interfaz agradable y fácil de usar. La experiencia de usuario se centra en entender cómo las personas usan los productos para que sean útiles. Piensa que esto repercute directamente en la tasa de conversión y retención de clientes.

La Experiencia de Usuario puede ser la responsable de que tus ventas se disparen.

¿Y cómo podemos saber cuándo estamos generando una buena experiencia para nuestros usuarios?

El proceso para llegar a una buena experiencia de usuario pasa por muchas fases, pero conocer buenas prácticas para tu e-commerce puede ser el primer paso para mejorar su usabilidad y potenciar sus ventas. Por ello, te dejamos a continuación algunos puntos clave a tener en cuenta para que tu e-commerce alcance todo su potencial:

Menú de navegación

La forma en la que los usuarios navegan por tu e-commerce es clave. Cuanto antes encuentren lo que buscan, antes les podrás llevar al proceso de pago. Ya sabemos que no hay nada más frustrante que no encontrar lo que buscas, así que, ¿cómo puedes diseñar un menú de navegación que cumpla con los objetivos o, dicho con otras palabras, llevar al usuario a donde quiere ir?

  • Limita las opciones del menú. No, no puedes poner TODOS tus productos o servicios en el menú si tienes una amplia gama de opciones. En estos casos, lo mejor es utilizar multicolumnas en lugar de una única columna infinita, a propósito de organizarlos por categorías y subcategorías.
  • Utiliza un menú de navegación secundario para elementos como “Contacta con nosotros”, de forma que estén accesibles en todo momento. Facilitarle al usuario formas de solventar posibles problemas o preguntas que tenga en el proceso de compra es una forma clave de ganarse su confianza.
  • Introduce tus productos en varias categorías si encajan para crear diferentes rutas. Ten en cuenta que alguien que esté buscando unos auriculares, puede buscarlos en la categoría “Música”, “Tecnología” o “Accesorios”. Así, conseguimos que varios caminos lleven a Roma.
  • No obstante, ligado al punto anterior, debemos prestar atención a la hora de clasificar nuestros productos tanto de más como por defecto. Por ejemplo, si tienes un único producto en una categoría, quizás deberías plantearte eliminar esa categoría y reubicarlo.

Buscador y filtros

El buscador es, probablemente, uno de los apartados más complicados de hacer en tu e-commerce. Hay muchos usuarios que se saltan el menú de navegación y van directamente al buscador, por lo que hay que intentar optimizar este proceso al máximo

  • Utiliza un campo de búsqueda en la parte superior de cada página. Debe ser fácil llegar a él en todo momento.
  • Incluye filtros preestablecidos, como el precio, el color o la talla para ayudar a tu usuario a reducir su abanico de búsqueda. Pero recuerda tener cuidado con crear filtros subjetivos.
  • Si tu e-commerce requiere de muchos filtros, prueba a contenerlos en una pantalla aparte. Que no te dé miedo, esto siempre ayuda con la escalabilidad del producto y te permite ir añadiendo más en el futuro sin tener que hacer una página de búsqueda infinita. No obstante, deberás de dejar claro al usuario que se trata de una página modal y no una página externa.
  • Por supuesto, no olvides dejar los filtros fácilmente accesibles en todo momento.
  • Por último, incluye un indicador mostrando que los filtros se han aplicado a los resultados de la búsqueda. De esta manera, ayudamos al usuario a confirmar que los resultados se han filtrado (esto es el feedback del que se habla siempre en UX) y también a entender los resultados en caso de que no sean los esperados.

Checkout

Si tu usuario ha llegado hasta el proceso de pago, ¡enhorabuena! Parece que tiene intención de comprar. Sin embargo, muchas personas abandonan el proceso en este punto, así que hay que tener especial cuidado. Al final, no deja de ser un flujo algo aburrido, consistente principalmente en rellenar datos. El proceso de pago puede ser una mina de errores para los usuarios más despistados. Por ello, es recomendable aplicar estas buenas prácticas para ayudarles a llegar a la meta final:

  • Disecciona la información. Lo habitual es que nos encontremos con los mismos apartados en un flujo de pago: el carrito de compra (que abordaremos en el siguiente apartado), los datos del envío, la información de facturación y los detalles del pago. La conversión es mayor cuando estos apartados se presentan como secciones separadas para que el usuario entienda qué tiene que hacer en cada punto del proceso.
  • Ponlo fácil. Todos hemos agradecido alguna vez cuando hemos comprado online que la plataforma deje marcar la opción de que la información de facturación es la misma que la de pago. De esta forma, se ahorra al usuario volver a rellenar más datos y se reduce un paso del proceso (potenciando así su capacidad de conversión).

Monitoriza los datos y analiza tus métricas. Lo bueno del proceso de pago es que es un proceso lineal y, por tanto, mucho más fácil de medir que otros procesos de tu e-commerce. Utiliza esa oportunidad para aprender de tu propia plataforma y descubrir si está funcionando o no. Observa si has creado un flujo fácil de seguir y si hay algún punto con menos conversión, empieza a mejorar tu e-commerce a partir de ahí. Es más fácil que obtengas conversión de un usuario que está ya en el proceso de pago que de un usuario que simplemente ha entrado a la home.

Carrito de la compra

¿Qué pasa con el carrito de la compra? Nunca subestimes su relevancia. Es uno de los elementos clave en el flujo de compra, por tanto, no proporcionar al usuario toda la información que necesita en este punto, puede hacer que abandone el proceso.

 

  • Sé transparente. Muestra todos los productos en el carrito, así como el precio. Ten en cuenta que muchos usuarios usan el carrito a modo de “lista de deseos” y cuando van a pagar, eliminan los que finalmente no van a comprar. Por ello, es importante que la información sea clara y precisa a propósito de que puedan repasar la lista de compra y comprobar que es correcta.
  • Los productos tienen que verse de forma similar a como se ven en la búsqueda. Por eso, una buena práctica es vincular cada producto a su página. Muestra todos sus elementos más importantes, como el título, la imagen, el precio y cualquier opción específica que el usuario haya podido elegir (como el tamaño o el color).
  • Permite al usuario cambiar la cantidad del producto desde el carrito. Incluir botones visibles de “+” y “-” le ahorran mucho tiempo al usuario a la hora de modificar la cantidad del producto.
  • Incluye el precio final de los gastos de envío. Esto es información crucial que puede determinar si el usuario definitivamente decide o no continuar con la compra. Cuanto más dinámico sea este apartado (permitiendo al usuario elegir modo de envío, por ejemplo), más se agilizará el proceso. Asimismo, para hacer el proceso más transparente, muestra cuándo llegará el pedido. No indiques cuánto tiempo tardará (“2 días hábiles”), sino una fecha estimada para evitar al usuario tener que hacer el cálculo (“Entrega del 1 al 4 de abril”).

El universo del e-commerce es muy complejo y quedan muchos temas que abordar, pero con estas primeras buenas prácticas de UX ya podrás ir construyendo una plataforma digna de algún que otro fan. Eso es lo genial del UX, que ha venido a este mundo al servicio de todos: del usuario, para hacerle la vida más cómoda y fácil, y del negocio, para ayudarle a mejorar su rentabilidad y conseguir sus objetivos. Solo nos falta hacerle un poco de caso. 😉

También te puede interesar

Suscríbete a nuestra newsletter