Parece Flash, pero no lo es

Escena frecuente: El responsable de internet de una empresa de gran consumo nos pide que le rediseñemos su sitio web. Presentamos 5 propuestas con diferentes estilos gráficos. Las examina boquiabierto e incrédulo a la vez y dice: “Muy bonito, pero eso seguro que no es indexable en los buscadores y además en ese pedazo de pantalla se ve perfecto pero… ¿y en el ordenador de mi abuela?
Orgullo por un lado, desánimo por el otro. Orgullo porque realmente hacemos webs bellas, tan atractivas como un super-Flash pero sin perjudicar el SEO y con capacidad de ser visualizadas en todo tipo de dispositivos. Pero desánimo también porque el desconocimiento masivo frente a las nuevas posibilidades tecnológicas en materia web alimentan prejuicios difíciles de vencer e impiden la evolución.
De hecho, en referencia a la batalla Apple vs. Flash, Microsiervos apuntaba en un post reciente que a Google tampoco le gusta Flash y una prueba de ello es el hecho de que un sitio desarrollado en Flash no posiciona en buscadores, es decir su efecto es nulo en términos de SEO.
¿Cómo lo logramos?
La clave son los estándares web. La combinación de HTML, CSS y JavaScript es increíblemente potente, especialmente si hablamos de HTML5 y CSS3, formatos que ya soportan todos los navegadores mainstream excepto Internet Explorer, que como viene siendo habitual lleva un retraso tecnológico de varios años con respecto a su competencia. En todo caso es posible aprovechar las vantajas de los nuevos estándares sin renunciar a una correcta experiencia del usuario en los navegadores menos avanzados. Esta es nuetra forma de trabajar.
Sólamente utilizamos Flash (y otras tecnologías propietarias) para elementos decorativos de la página, o en todo caso para enriquecer visualmente componentes que también son funcionales sin Flash. Esto implica que la estructura, y por supuesto todo el contenido, es HTML semánticamente correcto, accesible e indexable. En este tipo de sitio si desactivas el plugin Flash Player en tu sistema y recargas la página verás que el sitio sigue funcionando exactamente igual, sólo que algunos elementos son visulamente distintos (por ejemplo, algunos fondos decorativos pasan a ser imágenes estáticas en vez de en movimiento).
De hecho la técnica que utilizamos permite una degradación controlada de la visualización, es decir, el sitio mantiene intacto el contenido y su accesibilidad si vas desactivando progresivamente (o no dispones de) el Flash player, el JavaScript y los estilos CSS. Cada uno de estos escalones mejora la experiencia de usuario pero no modifica en absoluto el contenido ni la capacidad de posicionamiento del site. Así aseguramos la accesibilidad y la compatibilidad multi-ventana. Nunca utilizamos Flash para otra cosa que no sea la decoración, y siempre es un “plus” cuya ausencia no compromete la visualización del site.
Sitios como NH Resorts, Telefónica o Los viajes de Cuatro son la mejor prueba de que se puede tener todo: accesiblidad, posicionamiento en buscadores, visualización multi-ventana… y todo ello sin renunciar al factor WOW.





Aunque falta algún tiempo para que podamos disfrutar de él, Google anda preparando un nuevo producto llamado Wave. Básicamente consiste en un super-messenger de protocolo abierto y con comunicación en tiempo real (o sea, de esos en los que ves cómo tus amigos teclean letra a letra en vez de leer un mensaje del tipo “Fulanito está escribiendo”). Hasta aquí nada nuevo bajo el Sol. La novedad está en que esta plataforma será capaz de lidiar en verdadero tiempo real con multiconferencias de video y transmisión de archivos, lo que promete ser bastante útil en un entorno laboral. Y para rematar (de momento), podrás pedirle a Wave que te traduzca lo que tus amigos, digamos de China, te están escribiendo… también en tiempo real!