Ahora todos querrán cajitas apiladas…
Acaban de llevarse el Pritzker, y me encanta. Desde que oí hablar de estos chicos no he parado de encontrarme clones de sus obras, y cuando algo se copia tanto por algo será. Limpieza, naturalidad, equilibrio, luz, razón… los adjetivos con los que se habla de sus construcciones son objetivos tan evidentes como difíciles de encontrar entre las obras de las “vacas sagradas”. A mí me parece que si Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa hicieran webs serían Redbility (por cierto, su estudio tiene una filosofía muy parecida a la nuestra: hacer mucho el payaso y trabajar veinte horas al día).
Os invito a buscar algunas de sus obras, como la ampliación del Louvre que están contruyendo en Lens, Francia, el Centro Comunitario Rolex en Lausana, Suiza (brutal no es la palabra, pero es lo que me sale) o la celebérrima ampliación del MoMA en Nueva York. Y por supuesto cualquiera de las viviendas unifamiliares construidas a lo largo y ancho de Japón. Yo quiero una en Lavapiés.
Otra cosa: echad un vistazo a su web. No habéis visto nada tan minimal en la vida.


